MALDOROR, la otra literharturaSegunda época. Directores: Sergio
Rigazio y Rodolfo Alvarez
Sergio Rigazio vigario geral
una fotografía cuando la muerte suele ser otra cosa un cuerpo amurallado en un
fondo blanco silueta irreal tres cuartos de alma en primer
plano cada cuerpo retratado post-caída en visión rápida pierna arqueada y en la cabeza restos de barro
de nubes y ángulos inciertos alguna máscara de cuando la
muerte suele ser de cuando en cuando el sol y los perros lamen las
heridas las bocas abiertas como telarañas
como una gota de sangre en un
pan tirado como un cuerpo en una vereda una fotografía un dibujo de costillas en
concentración forzada eso es lo que se ve en vigario
geral además de un monstruo con
ramas vendajes espinas verde musgo y frutos amortajados y abajo dice lo pienso postales del nuevo orden lo más extrañamente real
convertido abstracto más allá de la jodida fáctica
de las palabras como si un pedazo del todo
sobrara y no hay remedio y aún así
palidoscópico ver la vida ver con cara cóncava de llevar un anzuelo en la boca y aún así es menos doloroso ser un pez un desentendido de la luna como quien se distancia en la
distancia sombra de sombra propia y mortífera granada de tiempo y aún así se es por más que más fácil digan
que sea hacerse invisible o que te parta el rayo la locura imantada la lengua de razones bíblicas que nadie
explica engendrando todos nuevos axiomas con
cristiana palidez de manteca
y aún así será que no se hizo su voluntad la imagen de buda en un
viejo molinillo de café
aparece blanco el rostro al primer vistazo célebre de palomas como enaguas al viento y pañuelos rojos y azules garabatos en un cromosómico
baile donde aplauden los santos microbios de la luz una especie de luz y un aflautado charlie parker
pasa soplando a través de todo lo que siempre flota y no es
piedra aunque algunos empecinados hay Rodolfo Alvarez De Suplica Se Agota
deshilacha de instantes que serían
brevísimos si no por la climal por la feroz la diaria resume agorero ortiva ché
se atronca resumido en perderse las luces claridades ni el poemar silente que
hace grititos lindos lo llueve ni emociona hay huecos desdentados donde se
habita el tronco de una madera jonca como maldad escombro y una cabeza sola
cansada de ser única se saca la natura de vivir allá arriba tanta la dependencia que ha
extendido su súplica para agotar lo falso. y no hay la arquitectura de
recorrerse pampa en tanta medianía. El Rapto
el rapto su fractura en medio
del empobre que escucha ondas sordinas por lo que avecinaba extiende en ser
devuelto a lo margen alaico do el papel raya escribe su propia dobladura que sin
embargo es fiebre de muy mala noticia y todos los dementes que arman articulitos
figuran la fotito con gobierno turnado el papel no es sólo el papel una sola orejita escucha cuando
es víctima y en tanto decapite se bailan
los plagiarios como festín desborde pero a
premiar su quejo no hay nada tan bifiado en
molesta crecida el apartar el corpo es medida
de lo único y es así la raspaso de este
maral troneo el que no aparta frutos se
traga hasta el veneno. La Toda Cauterismo
(para entender
proscenios) con los pelos más largos que
las uñas crecidas y hurtando frases célebres a cada somnolencia se rateaba a
lo shakespeare un harto lato espicho que cabía en tres tapas y era siempre el
enclave fatal de lo voraz enfermando el silencio escampa de un proscenio en
titiles por vastos y vacíos al mesmo plano planito instante que tendía los
brazos como maldita época y atávicos giraban por entre el mujerío para
agitarlo en goznes y la idea la idea es que era tal la tierra que miraba girando
que FUSILAR EL MODO CON LA MIRADA EN FAMA le era toda la paz la deseada
conquista consagración de uña que crecía desprecio y pasto de la ternada
ternura necesaria la paz toda cauterio para entender proscenio. ] Palote A Oda Henchido
a empellones a hormones que
siempre golpeteaban al gritito al nonada del sufrir
anodino cual cola de monito en atrape
atrapado y modales lejanos en tabla
salmo hechido una víscera viva un cansancio
de perro por los cada reflejos que
habitan la dureza especialmente pisos de
pisoteado encanto este rayón palote cualunque
intraveneado no aprender todavía el gusto
no encontrado ni deletrear el rostro sin
gestos de va gratis lo que por otra parte
—empellones mormotes— le prende un cigarrillo para
incendiar los males que guerrean la estruja y maquinan la triste de la cruel novelita que harta el linguo y se
achata! Escuetos Que Equilibran
escuetos
que equilibran oficios memorándums en alfabeto nómade que gas gasea la pluma
al poderío es cierto o
desierto en los ojos fortalita
de luces que alambican la huella do en el campito suerte globos casi reales. los hombres se asolean delirio
en el piedreo. una caída en pinos que impiden
dar sombrales. un hombre, sólo uno, cartulea
sus faltas. son raros consonantes los
demorados febos que allí se mercadean cual pico de luciérnaga oteando los
despiertes y alfombrando la cucha se agita baba estero de un ala de la pampa en
tanto cielo quejo. qué lábil la estación que
dimana esta turba do, mundo florecido es mundo que tenaza! Al pie del grabado de un
sanbenito del siglo XVII, esta frase: "una lengua harta". Una hartura
definitiva allí donde la lengua quisiera dlsponer extensamente de las
excavaciones y los vértices de su materia, allí donde quisiera hablarse el
hospedaje de esa heterogeneidad radical de apariciones de mundo. Así, Maldoror,
una revista de la lengua, y no una mera revistita de literatura, una publicación
que se apresura a soplar más allá o más acá de la literatura-norma. Una
revista, al fin y al cabo, que no quiere habitarse del idioma de los
escribientes, aquellos que instrumentan la palabra para la inyección de un
mensaje, sino de esa lengua otra que titila de nuevas realidades, que hace de su
libertad un don extensivo, pues cada lector se convierte enseguida en actuante
permanente de su re-creación. Sólo así, como quería Lautreamont, la poesía
puede ser hecha por todos. Maldoror
está de vuelta: convidante para el brindis de las aperturas, una nueva apertura
lo celebra.
|
|
Revista Los Rollos del mal muerto |